18 enero, 2010

Cafés de padres

Anciles tiene una vocación fundamentalmente educativa especialmente orientada a la educación en el tiempo libre. Los padres sois los protagonistas inexcusables de la educación de vuestros hijos. Desde Anciles queremos colaborar en el tiempo libre de los hijos y ayudaros en lo posible a llevar esa tarea. Para esto, el próximo sábado, día 23 de enero, tendremos el primer café de padres del año. Los cafés de padres (y madres) serán un sábado al mes. Un invitado nos hablará de algún tema de interés para las familias y concluirá con un coloquio en el que todos podrán participar.

Nuestro primer invitado será José Ramón Ayllón, filósofo y escritor con amplia experiencia educativa. Nos hablará sobre el tema de uno de sus libros: diez claves de la educación. José Ramón es un brillante y ameno conferenciante que expone las ideas con claridad y hará las delicias de todos los asistentes. Recordad que os esperamos a las cinco de la tarde.

Como ya tenemos previstos los invitados para todo este primer trimestre del año, te adelantamos la información:

  • 20 de febrero:
    • “La comunicación en la familia”
      D. Domingo Román, pedagogo.

  • 27 de marzo:
    • “Los hijos y los estudios”
      D. Ángel García, orientador educativo.

Esperamos que estos cafés sean de vuestro interés y que asistáis muchas familias. En el blog dejaremos un resumen de estas charlas.

12 enero, 2010

El perfeccionismo de los jóvenes


Procurar que lo que hacemos salga bien es razonable. Hay personas que se exceden en la búsqueda de la excelencia en sus deberes y llegan al perfeccionismo. Esto produce sufrimiento psicológico y hace que las personas que les rodean también lo pasen mal.

Los rasgos del perfeccionista

Los más característicos son de estas personas son los siguientes:

  • Sentido muy estricto de la justicia.

  • Gran exigencia consigo mismo y con los demás.

  • Dificultades para delegar las tareas en otras personas.

  • Presencia de ideas fijas y tendencia a ser muy cuadriculado y poco flexible.

  • Visión negativa de casi todo.

  • Suelen anticipar enfados y polémicas mentales.

  • Fijan metas muy elevadas e incluso inasequibles.

  • Autocrítica muy acentuada y dificultades para aceptar las críticas de los demás.

  • Necesidad de la aprobación de los demás.

  • Les cuesta tirar objetos o libros porque piensan que les podrían ser útiles en el futuro.

  • Miedo a tomar decisiones y a fracasar.

Sociedad competitiva

La sociedad en la que vivimos es muy competitiva. Esto favorece que los jóvenes tengan obsesión por el éxito: deben hacer una carrera brillante, deben dominar varios idiomas, tienen que tener unas buenas relaciones con los demás, tendrán que conseguir un prestigioso trabajo, etc. Todo esto puede favorecer este comportamiento perfeccionista.

Una sociedad tan competitiva puede llevar al joven a vivir para estudiar y para conseguir metas concretas. Estas personas se centran en rendir cada vez más y en ver cómo les valoran. La consecuencia es el exceso de trabajo, el cansancio, la ansiedad, el miedo a fracasar, el no disfrutar de lo que se consigue.

Además surge la desconfianza en los demás y por esta razón por “quieren controlar todo”. Esto provocará sufrimiento en las personas que rodean al perfeccionista. No hay que olvidar tampoco que estas personas son más propensas a padecer la anorexia nerviosa.

Algunas orientaciones que pueden ayudar

El perfeccionismo puede solucionarse en la infancia y en la adolescencia. Los casos más graves necesitarán la intervención de un profesional. Algunos aspectos como los que siguen pueden ayudar a aliviar el problema:

  • Vivir el momento presente. No estar rumiando con la imaginación lo que ocurrió o preocupado por lo que vendrá.

  • Procurar disfrutar de lo que hay que hacer cada día.

  • Considerar que la puntualidad y el orden son medios y no fines en sí mismos.

  • Proponerse “hacer cosas no del todo bien” cada día.

  • Al enjuiciar algo tener en cuenta que las cosas no son blancas ni negras absolutamente y que hay colores intermedios.

  • Los fallos de los demás, al igual que los propios, no son tan importantes como pueden parecer.

  • Dar más valor a la opinión que se tenga de uno mismo que a la que tengan los demás.

  • Evitar la dependencia de la opinión de los demás.

  • Mostrar los sentimientos y ser más expresivo.

  • Delegar responsabilidades en los demás y fiarse de que lo harán bien.

  • Dedicar tiempo a los amigos y a las aficiones.

  • No emplear todo el tiempo en realizar tareas útiles. Descansar lo suficiente.

  • No imponer las opiniones a los demás.

  • Comprometerse en aspectos importantes y tomar decisiones en un plazo razonable.

  • Aceptar el fracaso, por ejemplo los suspensos, y verlo como una ocasión para mejorar.

  • Procurar seleccionar lo que realmente es necesario y olvidar lo demás.

  • Darse cuenta que la persona absolutamente perfecta no existe.

Estas sencillas pautas pueden ayudar a que los jóvenes no se instalen en el perfeccionismo. Dependiendo de la edad del hijo habrá que explicarle cómo actuar adaptándose a lo que él pueda entender. Para profundizar en este tema se puede consultar la obra de Dr. Manuel Álvarez Romero y de Domingo García Villamisar titulada “El síndrome del perfeccionista”.

06 enero, 2010

Concurso de Belenes 2009

Ya tenemos el ganador del concurso de Belenes de Anciles para esta ocasión. Después de amplias deliberaciones el jurado a decidido otorgar el premio al mejor Belén de estas Navidades al de los hermanos Miki y Fon. En la foto podéis apreciar un detalle del Belén que les ha llevado mucho trabajo: conseguir el musgo, montar todas las figuras, un río con agua... Mucho trabajo y un excelente resultado. ¡Enhorabuena a los dos!


Claro que los Belenes de Álvaro y Jorge también estaban muy bien. Pero no todos pueden ganar al mismo tiempo.

En Anciles también hemos puesto un Belén precioso. En el fondo merecía ganar, pero está fuera de concurso. Aquí os dejamos un montaje fotográfico con los mejores Belenes del concurso. ¡Feliz año nuevo a todos!


20 diciembre, 2009

Belén Montañero en el Fontañán

Ayer, a pesar de las terribles previsiones meteorológicas, nos fuimos de excursión con los Jóvenes Montañeros de Anciles a poner el tradicional Belén Montañero o Belén de Cumbres. Llegamos a Olleros de Alba y, después de equiparnos convenientemente, emprendimos la marcha.


El recorrido sigue un camino ancho y sencillo, pero teníamos unos 30 centímetros de nieve. Menos mal que delante de nosotros había caminado otro grupo con raquetas de nieve, eso nos hacía mucho más sencillo avanzar sobre nieve recién caída. Pronto encontramos una pequeña cascada con un merendero, todo cubierto de nieve. En un punto nos desviamos del camino y subimos una fuerte pendiente tratando de localizar un tesoro de geocaching. Tuvimos que desistir: había demasiada nieve y nuestro objetivo estaba entre unas rocas inaccesibles en esas condiciones.

A mitad del camino localizamos una cueva interesante en la que nos hicimos unas fotos. Ahora el camino se pone más pindio y la subida al Collado de las Yeguas se nos hace dura. Tenemos que parar con frecuencia para reponer fuerzas. Llegamos al collado bastante cansados y con hambre, ya son más de las dos de la tarde. Guillermo proponer comer, dejar por allí el Belén y emprender el regreso. Pero nos proponemos seguir hacia el Fontañán hasta donde podamos llegar. Ahora apenas nos queda subida, pero sí bastante distancia: aproximadamente 1,7 kilómetros.

La gran dificultad que ahora encontramos es que pronto el camino está sin pisar. Tenemos que avanzar sobre nieve virgen y eso es agotador. Al cabo de un rato paramos a comer en un sitio recogido del viento que sopla suave, pero helado. Finalmente decidimos dejar el Fontañán para otra ocasión y poner el Belén en un lugar cercano, no nos encontramos con fuerzas para seguir. En el mismo collado de las Yeguas ponemos el Belén e iniciamos el descenso. Bajar sobre la nieve es mucho más divertido y menos cansado. Llegamos al coche a eso de las cinco de la tarde, agotados pero muy contentos de la excursión, en la que hemos disfrutado mucho. Eso sí: queda pendiente hacer este recorrido en primavera localizando el tesoro y subiendo el pico. Las mejores fotos las verás en flickr. También podéis verlas aquí:

12 diciembre, 2009

Disputas entre hermanos

En la adolescencia nace la intimidad y aparece la necesidad de comunicarla a alguien que nos merezca confianza. Esta confianza se suele tener en mayor medida con un amigo que con un hermano, porque ha sido escogido libremente. Cuando van pasando los años, los hermanos se convierten en personas a las que acudir y en las que confiamos si ha habido un trato cercano. Por esta razón es importante que haya una buena relación de cara al futuro.

Los motivos de las disputas

Las riñas entre hermanos son normales e inevitables. Es lógico que las personas que conviven entre sí compartan sus cosas y sus afectos, pero es muy difícil que siempre estén de acuerdo. Los pequeños conflictos les ayudarán a solucionar bien las disputas con las personas que no pertenecen a la familia. Los hijos deben aprender que no pueden vivir en continuas disputas.

Las causas más frecuentes de las riñas entre hermanos suelen ser:

- La rivalidad con respecto a tener o conseguir algo. Algunas veces se disputan el cariño de sus padres.
- No respetar las pertenencias del otro, usándolas sin permiso.
- La diferencia de costumbres cuando colocan algunos objetos.
- La envidia por algunas circunstancias concretas.

Algunos aspectos que influyen en las relaciones entre los hermanos

Los principales motivos que hacen que la relación entre hermanos sea mejor o peor son los siguientes:

- La edad: no suele haber rivalidad cuando los hermanos tienen mucha diferencia de edad.
- El orden que ocupa cada uno: el segundo hermano puede estar resentido con el primero por pensar que recibe menos atención de los padres, el penúltimo puede estar enfadado con el benjamín por la misma razón. El hermano mayor puede tener problemas con los más pequeños porque se le culpa a él siempre de todos los problemas.
- El carácter: puede haber caracteres más compatibles o menos. Dos hermanos autoritarios tendrán problemas entre sí.
- El sexo: discuten más los hermanos del mismo sexo por tener más relación. Las discusiones chico-chica suelen durar poco tiempo.
- El éxito en los estudios puede ser motivo de rivalidad con el hermano menos exitoso. Además puede ser un motivo de comparación de los padres dentro y fuera de la familia.
-Compartir habitación es una riqueza para la educación de los hijos porque fomenta la comprensión y la generosidad; pero también puede ser una fuente de continuas disputas.

¿Qué pueden hacer los padres?

El ambiente sosegado y tranquilo de los padres favorecerá la convivencia. Las disputas no van a desaparecer por decreto ley. Cuando los padres tienen poca paciencia y son autoritarios favorecen la agresividad entre los hermanos.

Las frases tales como ¿quién lo ha hecho? o ¿quién ha empezado? no solucionan el problema y convierten a los padres en jueces. Es preferible escuchar y hacerles ver que deben hablar del conflicto cuando estén más calmados, intentando llegar a un acuerdo. Si un hermano quiere ver un programa de la televisión y otro un vídeo y éste es el motivo de la discusión, se prohíbe a los dos ver la televisión. Esta será una consecuencia negativa por pelearse y la próxima vez intentarán llegar a un acuerdo.

Algunas sugerencias

Ante las disputas de los hijos, los padres deben evitar enfadarse sin saber qué ha ocurrido, reñir a los dos hermanos sin escucharles o tomar partido por uno de ellos. Es preferible actuar con tranquilidad. Deben enfocar su educación inculcando a los hijos la importancia de la fraternidad. Poco a poco y con paciencia habrá que enseñarles a ser sinceros, generosos, comprensivos, respetuosos, etc.

Algunas ideas concretas que pueden ayudar:

- No intervenir en todas las riñas.
- Procurar ser neutrales.
- Dar a los hijos la oportunidad de resolver ellos solos los conflictos.
- Escuchar a cada hijo por separado, antes de actuar, haciéndole reflexionar sobre sus posibles errores y disponiéndole a perdonar si es necesario.
- Relativizar los motivos de disputa.
- Procurar que los hijos estén siempre ocupados. Esto dificultará la aparición de riñas.
- No hacer comparaciones entre los hermanos en público.
- Demostrar cariño a los hijos.
- Procurar actuar con serenidad, ya que de lo contrario no se la podremos exigir a ellos.
- Fomentar el que los hijos se tengan detalles de generosidad entre ellos dándoles algunas sugerencias.

08 diciembre, 2009

De convivencia en Solavieya

Esta vez el reportaje lo hace un nuevo reportero, más bien poco dicharachero: Samuel. Con él os dejo.

Este sábado nos hemos ido de convivencia a la casa de Solavieya (Gijón) con nuestros amigos del Niara y del Peñavera. Hicimos diversas actividades.

Fuimos a haces geocaching a un parque de Gijón. Estuvimos buscando el tesoro mucho tiempo pero no encontramos nada. También estuvimos en el Muja (Museo de dinosaurios de Asturias) había mucho dinosaurios y nos lo pasamos muy bien.

Por la noche fuimos a cazar cangrejos, que por cierto no cazamos ninguno. Y también los monitores nos contaron historias de miedo.

A parte de eso, hicimos muchas más cosas como: jugar a juegos de mesa, jugar al lobo, a fútbol, cenar en el burgueking... Bueno que nos lo pasamos muy bien.

29 noviembre, 2009

Novena de la Inmaculada en Anciles

Mañana, 30 de noviembre, comienza la novena de la Inmaculada en Anciles en preparación de la fiesta que celebraremos el próximo 8 de diciembre.

La Iglesia contempla la posición especial de María por ser madre de Jesús y sostiene que Dios preservó a la Virgen libre de todo pecado y, aún más, libre de toda mancha o efecto del pecado original, en atención a que iba a ser la madre de Jesús, que es también Dios. La doctrina reafirma con la expresión "llena eres de gracia" (Gratia Plena) contenida en el Saludo del Ángel (Lc. 1,28) y en la oración del Ave María este aspecto de ser libre de pecado por la gracia de Dios.

España está consagrada a la Inmaculada Concepción y la tenemos por patrona y protectora desde 1761, siendo el 8 de diciembre fiesta de carácter nacional. Además en el Opus Dei es una costumbre antigua el vivir de modo personal la novena de la Inmaculada con alguna oración especialmente dedicada a la Virgen.

En Anciles viviremos la novena todos los días hasta el 8 de diciembre con una Misa a las 8:15 de la tarde con una breve homilía. A la novena estáis invitadas todas las familias amigas y conocidas de Anciles. El domingo la Misa se celebrará a las 13:15.

Para finalizar recordaremos el punto 492 de Camino:
"El amor a nuestra Madre será soplo que encienda en lumbre viva las brasas de virtudes que están ocultas en el rescoldo de tu tibieza."

16 noviembre, 2009

¿Cómo exigir a los adolescentes?


La rebeldía propia de la adolescencia no debe ser una disculpa para dejar de educar en esta etapa. No se trata de renunciar sino de cambiar la forma de hacerlo.

Ellos cambian y nosotros también

Hasta hace poco tiempo para exigir un comportamiento a un hijo era suficiente con mandárselo. Ahora ya no ven a sus padres como un modelo a imitar. Han cambiado. Nosotros también deberíamos cambiar ante la nueva situación. La forma de ser diferente, aunque el fondo debe permanecer igual, ya que el adolescente sigue necesitando la solidez de sus padres en la educación.

En estas edades tendremos que aprender a conceder y a permitir una mayor autonomía de los hijos, pero sin ceder del todo y sin dejar que cada hijo o cada hija hagan lo que quieran.

Conocer a los hijos

Hemos de procurar conocer mejor a los hijos y conocerlos en profundidad. No podemos contentarnos con tener algunos datos. Para conocerlos bien es necesario observarles sistemáticamente, el padre y la madre por separado. Después habrá que contrastar esas informaciones. Habrá que conocer las características propias de la edad, el carácter que tienen los hijos, sus intereses, sus expectativas e ilusiones y también sus puntos débiles.


Escuchar más y hablar menos

Se ha dicho que “el hombre tiene dos orejas y una boca para escuchar el doble de lo que se habla”. Si escuchamos a los hijos podremos saber lo que piensan, porqué actúan, lo que esperan, etc. Escuchar nos va a permitir conocer, entender y poder ayudar mejor. De lo contrario, educaremos a ciegas.

Cómo tratar a los adolescentes

Algunas pautas como las que aparecen aquí pueden ayudar a comunicarnos mejor con los hijos adolescentes y ahorrarnos innecesarios dolores de cabeza:

- Evitar los “sermones” interminables que llevan a no escuchar.

- Procurar dar razones concretas de porqué actuar de una forma determinada.

- Ser oportuno al corregir. Evitar hacerlo cuando el hijo está enfadado o cuando lo estamos nosotros.

- No corregir en público sino en privado, de forma positiva y animante.

- Evitar las ironías y los insultos al comentar las formas inadecuadas de comportarse.

- Ser coherente y dar ejemplo. No se puede corregir un día sí y otro no la misma conducta.

- No exigir lo que el hijo no puede dar. Ir poco a poco.

- No desacreditar al otro cónyuge en la educación de los hijos.

- Corregir sólo lo importante.

- Evitar conversaciones importantes cuando el hijo está cansado o desanimado.


Exigir

Exigir es dar un punto de referencia en estas edades. En la adolescencia necesitan que les sigamos ayudando y que tengan metas claras a la que tender. Habrá que procurar un adecuado equilibrio entre libertad y responsabilidad. Si la responsabilidad crece se pueden ir concediendo puntos de libertad.

En la adolescencia se debe seguir exigiendo igual que en otras etapas de la vida, pero la forma de decir las cosas debe cambiar. Se tratará de buscar su colaboración para hacer lo que tiene que hacer, pero no de una forma imperativa. Vamos a conseguir más diciéndole que ayude a realizar una tarea concreta o que no se olvide de terminar los deberes que utilizando el “ordeno y mando”.

Por último, no debemos olvidar dar las razones y poner cariño y paciencia a la hora de exigir. En contra de la opinión actual, nadie se traumatiza porque le exijan: al contrario. Quien no se exige se convertirá en una marioneta incapaz de conseguir ninguna meta en su vida y se sentirá fracasado.