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28 octubre, 2013

La importancia de decir no a los hijos

El pasado viernes tuvimos con nosotros a D. Juan Gervas, subdirector del Colegio Internacional Peñacorada. Impartió una charla para padres y madres con el tema "La importancia de decir no a los hijos". No es fácil resumir en esta entrada todas la ideas que propuso Juan en la charla. Expondremos solo algunas.

En primer lugar ¿qué queremos que sean nuestros hijos? ¿cómo queremos educarlos? y ¿a qué estamos dispuestos para conseguirlo? Hay que tener un plan, unos medios para conseguir nuestro objetivo educativo.


Los niños necesitan conocer los límites. Es una parte fundamental de su educación. El decirles no cuando corresponda, es una manera de explicarles los límites. También nos expuso los problemas con que se encuentran los padres para conseguir educar los hijos conforme a sus principios: la inexperiencia, la falta de tiempo, el miedo al fracaso, la incoherencia propia, la presión del entorno, etc.

Ante estas dificultades propuso algunas soluciones: poner unas normas y cumplirlas, dedicar tiempo a los hijos, coherencia personal con las propias normas, el ejemplo. También explicó algunas formas de conseguir una autoridad "sensata": escuchar, paciencia, claridad, evitar el autoritarismo, valorar el esfuerzo, etc.

También habló de la importancia del colegio y del Club Juvenil que pueden ser un apoyo importante en la educación de los hijos.

Aquí tenéis la presentación:

19 febrero, 2013

José Ramón Ayllón habla de educación

El pasado viernes tuvimos entre nosotros a José Ramón Ayllón que nos habló sobre educación. José Ramón Ayllón es escritor, filósofo y profesor de antropología en la Universidad de Navarra. Ha escrito libros de texto, ensayos y novelas. Su libro más leído es, quizá, "Diario de Paula".

Un momento del coloquio
Hace ya dos años José Ramón nos dio una charla sobre 10 claves de la educación. En esta ocasión el tema es el mismo, pero, en vez de darnos una charla, se inició un diálogo en el que los asistentes hacían preguntas y José Ramón respondía.

Como primera clave nos habla de saber a dónde queremos llegar, tener un modelo de hombre. ¿Qué tipo de ser humano queremos educar? Para dar respuesta a esto tenemos, entre otras cosas, las virtudes humanas y la familia. La familia es un pilar básico de la sociedad y de la educación. La educación se adquiere fundamentalmente en la familia. Los padres deben ser ejemplares, deben ir por delante. Los hijos más que escuchar, imitan.

Otro temas que salieron mucho en el coloquio fueron el poner límites a los hijos. Unos límites claros, con flexibilidad, cuando sea necesario. Una clave muy importante para la educación es la lectura. ¡Qué lean mucho! Cuanto más mejor, aunque es bueno escoger las lecturas.

El coloquio se prolongó sobre las dificultades actuales de la educación. El panorama actual es muy diferente del que teníamos hace 20 ó 30 años. Las dificultades y las ventajas son distintas. En cualquier caso la educación es el pilar básico del futuro de nuestros hijos y de la sociedad. Si queréis conocer mejor este tema podéis ver el resumen de la charla anterior en Anciles. También, por supuesto, podéis comprar su libro "10 claves de la educación". José Ramón os lo agradecerá. Incluso nos lo agradeceréis.

28 octubre, 2011

Educar con el ejemplo


Una imagen vale más que mil palabras. “Lento es el enseñar por teorías, pero breve y eficaz por el ejemplo". Dijo Séneca. Las personas mejoramos no a base de palabras, sino mediante la repetición de actos buenos. Para poder hacerlos es importante ver esos actos buenos en nuestros padres o profesores.

Es muy difícil aprender a cambiar la rueda de un coche sólo con una clase teórica, pero si hemos visto cómo se hace, será los más sencillo del mundo para nosotros.

El que los padres den ejemplo a sus hijos es una ardua tarea que exige esfuerzo y constancia. El deseo de mejorar es un buen comienzo para ayudar a los hijos, que debe ir seguido de una buena formación para educar; ya que sólo el sentido común no basta.

Desde el momento de la concepción, los hijos están destinados a madurar como personas y la responsabilidad para conseguirla es de sus padres. La persona madura es la que es capaz de responder de sus actos y desarrolla todas sus capacidades para ser feliz y para hacer felices a los demás. Los padres no verán los resultados de forma inmediata sino al cabo de los años y se sentirán contentos de haber sido un punto de referencia para que sus hijos lleguen a ser felices en la vida.

Guías de montaña

Podemos comparar a los padres con los guías de montaña que conducen a los excursionistas a su destino. El guía no camina por los excursionistas, tampoco se queda en el refugio. El guía y los excursionistas van juntos por el camino. La diferencia entre el guía y los excursionistas es la experiencia. Algo semejante ocurre en la familia. Los padres y los hijos maduran juntos, la diferencia está en que los padres saben, como los guías de montaña, que las rutas para llegar a un destino son muchas, pero sólo hay una que es la mejor. La ruta más segura es la que está marcada con hitos de piedras que pusieron otros guías con sus experiencias.

El aprendizaje por “contagio”

A diferencia de los animales, vemos que los hijos necesitan muchos años de cuidados. Las personas prácticamente no tenemos instintos, pero tenemos la capacidad de crear hábitos personales, por eso necesitamos la educación de nuestros padres durante tantos años.

A diferencia de los animales, somos capaces de programarnos. Por eso los padres deben facilitarles el que adquieran hábitos y que formen bien su conciencia. El niño acepta lo que sus padres le dicen y hacen; no lo razona, lo da todo por bueno. Al no razonar, aprenden lo que ven por “contagio”. Observan continuamente a sus padres hasta en los más mínimos detalles y de ellos aprenden sus gestos, sus maneras de hablar, sus reacciones, su vocabulario. Por eso es muy importante que los padres dediquen tiempo suficiente a sus hijos, ya que son sus modelos de actuación que no cuestionan hasta que llega la adolescencia.

Para pensar

- El mejor hábito para ofrecer a los hijos es la lucha por corregir nuestros defectos.

- Los niños son como “esponjas” empapadas de lo que dicen sus padres.

- Sin el amor de los padres, los hijos no aprenden a amar; por eso el amor entre los padres es condición necesaria para que madurar.

- Antes de mandar hay que hacer. No podemos pedir lo que nosotros no hacemos.

- Debemos cumplir siempre nuestras promesas, de lo contrario los hijos serán inseguros y los niños inseguros acaban siendo agresivos.

- Para corregir una actitud hay que evitar los insultos, de lo contrario aprenderán a ofender a los demás.

- Si queremos que aprendan a pedir perdón, nosotros debemos reconocer nuestros errores y pedir disculpas.

Para visitar

Os aconsejo que veáis el vídeo de una campaña en Australia titulado “Children See. Children Do” y que aparece en este enlace. Os ayudará a valorar la importancia del ejemplo en la educación de vuestros hijos.

http://youtu.be/eEBUboAbhHY