12 septiembre, 2016

Trekking Familiar en las fuentes del Sil

Ayer fue el segundo domingo de septiembre y empezamos las excursiones del Trekking Familiar Anciles. Esta vez nos fuimos hasta La Cueta, el pueblo más alto de la provincia, a 1.450 metros de altura. Desde allí remontamos el curso del río Sil hasta sus fuentes.

Casi todos los caminantes en un puente sobre el rio Sil. ¡Así de pequeño es a esta altura!
Llegamos a este remoto pueblo un grupo de quince personas. El camino discurre paralelo al curso del Sil, primero por un camino ancho y sencillo. En algunos momentos cruzamos el río, realmente escaso en estos parajes, sobre puentes o saltando de piedra en piedra.
Los excursionistas más de cerca.
Después de un buen tramo, el camino se hace una senda que va ascendiendo entre rocas y prados. Las montañas cercanas son imponentes.
Vamos ascendiendo entre rocas y prados.
Terminada la senda llegamos a unas praderas amplias con hierba alta y abundante ganado. En estos últimos tramos el Sil apenas lleva agua. En algunos momentos el cauce está totalmente seco. Un poco más arriba vemos correr un reguerillo de agua que desaparece en la tierra.
Macarena abriendo camino ayudada por sus hermanas.
A la hora de comer paramos bajo unas rocas que nos proporcionan sombra. Después de un rato parados buscamos el sol. Nos estamos quedando fríos. Tras la comida los más aventureros siguen un rato el camino guiados por José María.
Los más aventureros siguen la exploración.
Tras una breve ascensión llegamos Collado de la Cueña. Desde aquí tenemos unas magníficas vistas al sur. En el fondo del valle tenemos la laguna de las Verdes y sobre ella el Mortihuelo que luce imponente con sus 2.180 metros de altura y sus impresionantes canchales.
En el Collado de la Cueña. Al fondo el Mortihuelo, tras el sombrero de José María la laguna de las Verdes.
Enseguida bajamos de nuevo hacia las praderas y poco después nos reunimos con los que se quedaron descansando. Regresamos por el mismo camino que recorrimos por la mañana. El avance es más rápido. Suele ser más cómodo descender.
En el camino de regreso.
De vez en cuando hacemos una parada para descansar un poco y reponer fuerzas y líquidos. Vamos bien de tiempo y no hay prisa. Llegamos a La Cueta a media tarde. El día ha sido magnífico.
Hemos llegado a La Cueta. Esto es un puente sobre el río Sil.
Para completar la jornada decidimos tomarnos un helado. Pero para esto tenemos que ir hasta Piedrafita. Disfrutamos de una amable tertulia en la terraza del bar. Repasamos los planes hechos en el club y pensamos los que haremos este nuevo curso. Al lado tenemos como vecino a un magnífico jumento:
El vecino de al lado.
En flickr tenéis más fotos de la excursión.

11 septiembre, 2016

Hamburguesa y fútbol

Estamos en septiembre, a punto de empezar el curso. Algunos incluso, ya han empezado. En el Club Juvenil Anciles hemos empezado las actividades de cada viernes. Por ser la primera actividad del año ha sido algo sencillo. Después de recibir a todos los asistentes en el Club y de una breve charla, nos hemos ido hasta la finca de Miguel, en La Virgen del Camino para divertirnos un rato con el balón y tomarnos una hamburguesa preparada a la parrilla.

Dando cuenta de la hamburguesa
Además ha sido la oportunidad de dar la bienvenida al club a los nuevos chicos que empiezan 4º de primaria. ¡Este curso va a ser divertido en Anciles! ¡No te lo pierdas!

06 septiembre, 2016

De nuevo en Peña Galicia

El pasado domingo volvimos otra vez a Peña Galicia con los Jóvenes Montañeros de Anciles. Es una cumbre clásica para los leoneses y sencilla de alcanzar, así que decidimos volver. También resultó una excursión casi minoritaria. Estábamos Alejandro, Houston y Charly.

Houston y Alejandro al inicio de la ascensión.
Llegamos a Aviados y empezamos la ascensión. El día es realmente caluroso con una ligera bruma que tapa un poco el sol. Poco a poco vamos ascendiendo, primero por un camino ancho, después entramos en un bosque de robles y más tarde en un valle amplio. La ascensión es sencilla, pero el calor y la falta de viento la hacen un poco penosa. Finalmente llegamos al collado. Allí nos tomamos un breve descanso y finalmente atacamos la cumbre que está muy cerca.
En la cumbre de Peña Galicia. Al fondo el Correcillas.
Después de otro breve descanso descendemos hacia el sur de la cumbre, hasta la Collada de la Conoa. Un poco más allá tenemos una cresta rocosa desde la que hay una impresionante vista del valle del Curueño y todos los pueblos de alrededor. También aquí encontramos restos de trincheras y parapetos de la guerra civil.
Alejandro y Houston. Abajo podemos ver Aviados.
Seguimos nuestro camino por esta cresta hacia el este. Hace unos años habíamos recorrido esta zona sin problemas. Pero en esta ocasión la vegetación ha tapado los caminos. Se hace difícil el avance en algunos tramos. Con cierto trabajo llegamos a La Collada, un paso entre La Mata y Valdorria. Aquí paramos a comer a la sombra de las rocas. En esta zona también hay trincheras y parapetos de la guerra. Algunos muy bien conservados.
Un parapeto bien conservado.
Después de visitar estos lugares, descendemos por un camino estrecho hasta La Mata de la Bérbula. La bajada es fuerte y acabamos bastante cansados. En La Mata nos tomamos un refrigerio y seguimos hasta La Vecilla. Nuestra intención es tomar un tren de vía estrecha que nos lleve hasta Aviados, donde tenemos el coche. Pero el tren tardará más de una hora en llegar. Decidimos ir hasta el coche caminando por la carretera. De este modo llegamos en media hora. ¡Nos ahorramos otra media!

Una excursión breve y sencilla resultó algo más larga de lo previsto y cansada por su extensión y por el calor, pero hemos disfrutado de un buen día. Más fotos en flickr.

30 agosto, 2016

Jóvenes Montañeros en el Pico Susarón

Durante el mes de agosto hemos podido hacer pocas actividades en el club. Entre el trabajo (hay gente que trabaja en agosto) y otros compromisos, no hemos hecho salidas con los chicos del club. Afortunadamente el último sábado de agosto nos hemos ido hasta Puebla de Lillo para subir un pico bonito y sencillo: el Susarón.

José María, Jaime y David
Los montañeros realmente jóvenes no eran muchos. Estábamos los jóvenes: Jaime y David, y los menos jóvenes: José María y Charly. Una vez en Puebla de Lillo el recorrido es sencillo. Tomamos la ruta llamada "La Cervatina". Poco después tomamos un desvío y vamos subiendo por una pendiente hasta llegar un collado. La pendiente es fuerte y la ascensión tranquila mientras vamos conversando de las diversas aventuras personales del verano. Hace mucho calor.
David y Jaime en la ascensión final. José María se ha quedado en el collado que vemos a la izquierda.
Llegamos a un collado desde el que vemos el embalse del Porma al sur y las montañas del Puerto de San Isidro al norte. Aquí sopla un poco de viento y se está muy bien. Jose María decide quedarse aquí para descansar mientras el resto atacamos la cumbre.

Ascendemos rápidamente por la ladera muy inclinada, pero sin dificultades. Nos lleva unos 45 minutos alcanzar la cumbre. Desde aquí las vistas son impresionantes. El Manpodre, el pantano de Vegamián, el Espigüete al fondo, el Bodón, y un montón de cumbres. Tomamos unas fotos y emprendemos rápidamente el descenso. Hemos dejado la comida en el collado y es la hora de reponer fuerzas.
Jaime y David en la cumbre. Al fondo el pantano del Porma.
De nuevo en el collado nos tomamos los bocadillos, o lo que cada uno ha llevado. Es una comida tranquila. Después de un breve descanso iniciamos el descenso. Con tranquilidad y menos esfuerzo vamos desandando el camino de la mañana. Mientras vamos hablando de una de las conversaciones más habituales: fútbol. Aquí hay tres aficionados realmente entendidos en el tema. La bajada en más relajada que la ascensión.

Ya en Puebla de Lillo nos ponemos un calzado más cómodo y nos tomamos un refresco. Por el camino de vuelta encontramos algunos vehículos de la vuelta ciclista que acaba de llegar a su meta en La Camperona. Llegamos a tiempo para las actividades habituales del sábado en la sede de Esla.

En flickr encontrarás algunas fotos más de la excursión.

JMJ 2016 Cracovia

Un acontecimiento único en la historia. Nunca olvidaremos ese encuentro internacional con el Papa Francisco en el que nos dimos cita jóvenes de los cinco continentes. El Papa, como siempre, nos dio un empujón hacia arriba y nos hizo despertar y proseguir con renovado empeño. Además, el hecho de encontrarnos con una enorme cantidad de jóvenes cristianos de todas las razas y culturas nos elevó el ánimo y la alegría.

Houston y su guitarra
Había una inmensa cordialidad con todos los peregrinos, que nos llevaba a saludarnos, hacernos fotos juntos y cantar como si fuésemos amigos de toda la vida. En nuestra expedición íbamos dos autobuses con chicos de Castilla y León, Asturias y Cantabria, que nos alojamos en un hotel rural de una población llamada Zalyckzyn, a unos 40 km de Cracovia. Pudimos ver la ciudad de Cracovia antes de asistir a la vigilia de oración con el Papa en el Campus Misericordiae. A todos se nos quedó grabado el mensaje del Papa de no confundir la felicidad con la comodidad y de no estar atontados, “imbambolati e intontiti”, como dijo literalmente. De León fuimos Juan, Guille y Houston. Fue un viaje un poco agotador, pero mereció la pena con toda seguridad.

 

15 agosto, 2016

Fotos del English Summer Madrid 2016

Durante el mes de agosto tuvimos a varios representantes de Anciles en el curso de inglés English Summer Madrid. Aquí tienes un resumen de las actividades.

English Summer Madrid Senior


English Summer Madrid Junior

Aunque en esta ocasión no tenemos a nadie de Anciles, también hay un English Summer Master

El próximo año más. Siempre al día en el blog del Summer Englis Madrid.

25 julio, 2016

Campamento Valdelugueros 2016

Acabamos de regresar del Campamento de Valdelugueros 2016. Como es habitual, ha sido un campamento fantástico. Cada año tiene un sabor distinto. Este año lo mejor han sido los juegos y la imaginación. El campamento ha tenido como tema El Señor de los Anillos. Casi todos los juegos giraban en torno a personajes de esta famosa novela fantástica.

Foto de los acampados
Desde León fuimos solamente ocho acampados y Charly como monitor. Pero en el campamento llegamos a estar sesenta acampados más un buen puñado de monitores, más de veinte. Chicos de Oviedo, Gijón, Valladolid, Benavente, etc.

Los leoneses llegamos en autobús justo a tiempo para la cena del primer día. Por cierto que las dos primeras noches resultaron realmente duras: la temperatura mínima estuvo un poco por encima de los cero grados. Los días posteriores resultaron realmente calurosos. Así que tuvimos a acostumbrarnos a todo.
Una de las tiendas de León.
Por las mañanas competiciones deportivas. Por las tardes algún juego: The Druids, the broker, merchandise, treasure hunt. Por la noche siempre un juego diferente: genghis kahn, the mobsters, prision break, Rommel y Monty, ufo... Y la más esperada: la ruta de Mordor. En todos estos juegos aparecían personajes como Saruman, Gandalf, los dunedain, los hobbits, etc. En la ruta de Mordor resultó memorable el duelo entre Saruman y Gandalf.
La otra tienda de León.
Además, por las tardes teníamos talleres: tiro con arco, radio, nudos, limpieza... Todo aporta algo al acampado. Antes de los talleres disfrutábamos con Agustín del Quiz Lugueros, preguntas de todo tipo, incluso muy divertidas, en español, en inglés. Durante las comidas teníamos de nuevo a Agustín con su english table, en esa mesa solo se hablaba en inglés. ¡O eso intentábamos! Un día nos fuimos de excursión muy breve hasta las pozas de Tolibia. Una pequeña caminata y unas horas de descanso y baño a la orilla del río.

Mucho deporte en el campamento.
La última noche todas las tiendas participaron con mayor o menor fortuna en el Eurolugueros, un festival de canciones en las que convenía poner algo en inglés. Los de León participamos todos juntos con la ayuda de Jaspi con bastante poca fortuna: nos costó mucho cantar. Después vino el reparto de diplomas para cada acampado. Al día siguiente hubo que recoger todo y regresar a casa. Volvimos todos muy cansados y con pena por acabar unos días tan divertidos.

Tenéis un montón de fotos en flickr.

08 julio, 2016

Vivac 2016

El primer fin de semana de julio hemos aprovechado para hacer una de las excursiones más emocionantes del año: el vivac. El sábado partimos desde Anciles Luis, su hermano Pelayo, Jaime y Juan Carlos con José y Charly como mayores. Paramos por primera vez en La Flecha de Torío para localizar un tesoro de geocaching escondido en un puente colgante muy chulo.

Hemos encontrado el tesoro. Pero es muy pequeño.
A continuación seguimos nuestro camino. Pasamos al lado del Campamento de Valdelugueros y seguimos hasta Redipuertas para darnos un chapuzón en la poza más chula de los alrededores. Bueno, los únicos que se "mojaron" fueron Luis y Pelayo. El agua estaba bastante fría. Después del chapuzón paramos a comer a la sombra de los árboles que hay entre la iglesia del pueblo y el arroyo que alimenta la cascada.
El arroyo que pasa por Redipuertas.
A la hora de la siesta decidimos explorar los alrededores del río Curueño. Intentamos encontrar un paso por una zona rocosa, pero no lo conseguimos. Como nuestra intención era iniciar el camino hacia el bosque a una hora suficiente para que no se nos echara la noche, así que a eso de las cinco llegamos al punto de partida. Preparamos lo necesario para la noche y emprendimos el camino.
Con todo el equipaje iniciando el camino hacia el bosque.
Empezamos a caminar por el valle de Valcaliente cuesta arriba. El sol nos da de espalda y hace un calor sofocante. Pero los chicos avanzan rápidos como centellas. Casi sin paradas llegamos a la caseta que marca el punto de descanso antes de la subida final. Una breve parada y ¡arriba! En poco tiempo todos estamos en el claro del bosque que sirve de punto de reunión. Dejamos allí las mochilas y vamos en busca de la cabaña del año anterior. La encontramos entera. Con solo unos pequeños arreglos estará lista para acogernos durante la noche.
Pelayo y Jaime preparan otra cabaña. A la derecha parte de la cabaña grande.
Pero Jaime y Pelayo se empeñan en preparar otra cabaña para ellos solos. Será muy pequeña, solo dos o tres plazas. Con un poco de ayuda la tienen lista en poco tiempo. ¡A ver si se atreven a pasar la noche sin ningún mayor cerca!

El resto de la tarde lo empleamos en jugar al escondite hasta la noche. Cenamos al oscurecer. Después rezamos un rosario. A continuación José nos contó algunas de sus impresionantes historias emocionantes.
Los pequeños ante la cabaña donde pasaremos la noche.
Ya totalmente de noche nos vamos a la cabaña para dormir. Finalmente solo Luis y Pelayo se atreven a dormir solos en la pequeña cabaña un poco apartada de la principal. Los demás se quedan en la cabaña grande entre José y Charly. La noche es tranquila y fresca. De vez en cuando los ruidos de los animales nocturnos suenan en el bosque más o menos cercanos. Los corzos, diversos pájaros, quizá algún jabalí... Los únicos visitantes molestos son los mosquitos.
Luis y Pelayo despertando en su cabaña.
Al salir el sol nos vamos levantando poco a poco. Luis y Pelayo están emocionados después de una noche solos. La mañana es fresca. En cuanto nos da el sol estamos mucho más a gusto. Un desayuno suculento y toca recoger. Cuidamos que allí no quede nada, ni olvidado, ni abandonado. Hay que cuidar un lugar tan bonito. Dejamos nuestras cabañas y ascendemos un poco más para regresar por otro camino. Recorremos el bosque hasta salir al monte bajo. Las vistas son preciosas.
Iniciando el regreso.
Llegamos hasta una cresta rocosa donde hace años guardamos un tesoro de geocaching. Allí sigue intacto. Está en un lugar realmente poco accesible. Ahora llega el momento más emocionante del regreso. Nos adentramos en un valle muy pendiente entre hayas viejas.
Pelayo y José descendiendo por la fuerte pendiente.
La pendiente es tan fuerte que resulta divertido dejar caer los sacos de dormir, que bajan rodando. Hasta que alguien se da cuenta de que ha perdido su saco. Ya estamos demasiado abajo, no hay tiempo de subir a rescatarlo ahora. Tenemos dos alternativas para recuperarlo: esperar al próximo vivac el año que viene, o bien una expedición por la tarde.
Pelayo sobre un árbol en el descenso.
 Queremos llegar a Boñar antes de las doce y media para asistir a misa y antes nos vendría muy bien un baño. Ya cansados y con poco tiempo llegamos hasta la furgoneta. Tenemos el tiempo más que justo para un baño rápido en el río. Luis y Pelayo se ponen el bañador, pero finalmente no se lanzan al agua. Hay que seguir camino. Llegamos a Boñar justo a tiempo para asistir a la misa. Allí nos encontramos a Michel con Jorge, el mantenedor del campamento.

Regresamos a Valdelugueros y comemos en el comedor del campamento. Es todo para nosotros. Cuando acabamos llegan algunas familias con los acampados que hoy empiezan su turno y algunos monitores. Nosotros nos vamos hasta el "Canto de la Forca" para explorar un poco. Tomamos agua de la fuente y subimos a lo alto de la roca.
En lo alto de la peña del "Canto de la Forca": Pelayo, Jaime, Juan Carlos y Luis.
Ahora decidimos que es el momento de rescatar el saco perdido en el descenso matutino. Pero decidimos intentarlo por otro camino más rápido y divertido. Ante nosotros tenemos la impresionante pared de Peña de las Murias. Pelayo y Jaime, con Charly como guía, ascienden por esta pared a un ritmo vertiginoso. La subida es sencilla, pero exigente. Llegamos a lo alto de la peña en cuarenta y cinco minutos, salvando un desnivel de trescientos metros. Agotador, pero chulo. Desde lo alto pasamos con cuidado al valle y en el descenso ¡encontramos el saco perdido! Desde la partida hasta el regreso al coche hemos tardado hora y media. Mientras, José ha estado contando historias a los que se quedaron. Quedamos agotados, pero felices para regresar a casa. ¡El vivac siempre es aventura!

Más fotos en flickr.