Ayer sábado, nos fuimos hasta Valladolid para jugar un partido de fútbol-sala con nuestros amigos del club Niara. Nos fallaron algunos jugadores, así que tuvimos que fichar a dos jugadores del propio Niara. Nos costó un poco encontrar la nueva sede del club, aunque habíamos estado en su inauguración. Llegamos a primera hora de la tarde y visitamos las instalaciones. Luego nos fuimos hasta el Campo Grande para comer y visitar la ciudad. Después de comer los chicos disfrutaron un rato en el parque.
Jorge, Samuel, Pablo y Fon en Valladolid
Llegamos de nuevo a Niara y empezamos a calentar en la pista cubierta. A eso de las cinco ya estábamos todos y empezamos el partido "oficial". Jorge en la portería hacía de muro infranqueable, mientras Fon y Sam, apoyados por los refuerzos pucelanos, metían goles a mogollón. Al final perdimos la cuenta, pero el asunto acabó como 17 a 12 a favor de los visitantes de Anciles.
Nos tomamos el helado prometido por ganar el partido y salimos bastante tarde de Valladolid. Llegamos a León ya de noche cerrada, pero contentos de haber disfrutado de las magníficas instalaciones de Niara y de haber ganado una vez más a nuestros amigos de Valladolid. Regresaremos.
Ayer hicimos una estupenda excursión en bici de montaña por la comarca de Sahagún. Resultó una de las excursiones más completas de los últimos tiempos, con deporte, visitas culturales y búsquedas de tesoros.
Encontrado el tesoro. Al fondo el castillo de Grajal de Campos
A eso de las doce iniciamos la marcha desde Sahagún. Los ciclistas eran: Samuel, Roberto, Pablo, D. Javier, Charly y Dustán. Al salir de Sahagún cogimos un camino de tierra que corre paralelo al río. La pega es que con las lluvias de los últimos días estaba lleno de enormes charcos. Además cruzamos por debajo de las obras del ave y todo estaba embarrado. Así que los primeros kilómetros nos llenaron de barro las bicis y nos dejaron los pies mojados.
En el pueblo de San Pedro de las Dueñas hicimos la primera parada. Allí vimos por fuera el monasterio de las benedictinas de estilo románico. El edificio está iniciado en piedra y continuado en ladrillo. Unas fotos, repostamos agua y seguimos el camino. Después de un buen trecho llegamos a Galleguillos de Campos. A la entrada y a la salida del pueblo encontramos un curioso guardia que vigila por la seguridad de los viajeros. Cuando ya era la hora de comer llegamos a Arenillas de Valderaduey. Allí paramos al lado de una fuente y comimos a la sombra de los árboles del parque.
Después de comer nos dirigimos hasta Villacreces, un fantasmal pueblo abandonado. Sólo está en pié el campanario, el resto de edificios están en ruinas. Es curioso recorrer un pueblo en el que las casas sólo tienen algunas paredes de adobe medio derruidas. A la salida del pueblo localizamos nuestro primer tesoro de geocaching. La verdad es que nos costó un poco encontrarlo. Estaba dentro de una bolsa negra y aunque todos miramos no lo vimos hasta que alguien lo tocó. A Roberto le hizo especial ilusión descubrir su primer tesoro.
Seguimos camino hasta Grajal de Campos. Allí descubrimos el palacio de los condes, un magnífico edificio del siglo XVI. El guía nos explicó su historia y nos dejó ver todo lo que estaba accesible. El estado del edificio es bastante bueno y siguen restaurándole. También visitamos la iglesia de San Miguel. Esta iglesia tiene una torre muy curiosa. Sobre esta torre hay un dicho: "La torre de la iglesia de San Miguel tiene cinco esquinas y le falta una para tener cuatro". ¿Quién me lo explica?
Por supuesto, también visitamos el castillo de Garjal de Campos, único castillo en León preparado para usar cañones. También es del siglo XVI. A la entrada nos facilitaron una linterna para subir por su estrecha escalera de caracol y visitar el interior del castillo que nunca fue acabado. Al salir del pueblo localizamos nuestro segundo tesoro de geocaching. Esta vez Samuel lo descubrió rápidamente, sin dejar opción a nadie. Como ya se nos hacía tarde seguimos nuestro camino por la carretera hasta Sahagún.
El recorrido, aunque sencillo, resultó ser un poco largo: más de 30 kilómetros. Pero la excursión fue divertida y muy cultural. El próximo sábado toca otro tipo de deporte. Nos iremos hasta Valladolid para jugar un partido con los chicos de Niara en sus magníficas instalaciones. ¡A ver si les volvemos a ganarles!
Acaba de salir el primer Plinio del curso 2010/2011, esto es un síntoma inequívoco de que comienzan las actividades habituales del club. El Plinio es el boletín semanal de actividades de la Asociación Anciles. Se distribuye gratuitamente a los socios y amigos. Y además se puede consultar en internet como documento PDF.
Este viernes, 17 de septiembre, comenzamos las actividades a las 6:30 de la tarde. Pondremos una red de vóley para poder jugar a vóley y a bádminton. El sábado tenemos prevista una excursión en bici de montaña por los alrededores de Sahagún. Visitaremos el castillo de Grajal de Campos y buscaremos tesoros. No te olvides: ¡lo mejor está en Anciles!
Ayer los Jóvenes Montañeros de Anciles nos fuimos de excursión hasta el Estorbín de Valverde, un pico de 2.123 metros que está en la frontera con Asturias. Por diversas circunstancias salimos muy tarde desde León. Llegamos al pueblo de Tonín ya cerca de las 12:30 y empezamos a caminar a las 12:40.
Samuel, José y Charly en la cumbre del Estorbín.
Caminamos por el valle en un día soleado, pero no demasiado caluroso. Todo el recorrido es cuesta arriba sin ser demasiado pendiente, de tal forma que vas ganando altura sin casi darte cuenta. Por el camino vimos en la ladera de enfrente a dos corzos entre la espesura. Ya es el segundo sábado que huyen de nosotros. Cuando empieza la subida fuerte hacia la cumbre encontramos una manda de caballos pastando. Un poco más arriba paramos a comer.
A eso de las cuatro de la tarde llegamos a la cumbre. Samuel es el primero en llegar. La vista es espectacular. Desde allí contemplamos una buena parte de Asturias y de la montaña leonesa. Cerca tenemos el Brañacaballo que habíamos subido dos años antes con nieve. Un rato de descanso, unas fotos, una salve montañera y emprendemos el regreso.
Aunque vamos con paso más bien rápido, porque se nos hace tarde, el pueblo está lejos y ya estamos algo cansados. El recorrido es largo, acabamos haciendo, entre ida y vuelta, más de 15 kilómetros de recorrido con un desnivel de más de 800 metros. Por fin llegamos al pueblo de Tonín, donde tenemos el coche, a eso de las 7:30 de la tarde. Según comenta Samuel, la excursión ha sido bonita, pero algo dura. El próximo sábado nos toca excursión en bici de montaña. Estámos pendientes de elegir el destino.
Ayer hicimos una estupenda excursión en bici de montaña por la zona de Santa María de Ordás. En el último momento alguno se nos "rajó", así que sólo estuvimos de excursión Fon y Miki con Emilio, Pablo y Charly. Desde Santa María de Ordás salimos con la bici por un camino en ligera cuesta arriba entre un bosque de robles. El día era caluroso y soleado, pero entre la sombra de los árboles se estaba muy bien.
En un momento del camino Miki, que era el primero, se puso a gritar "¡¡dos corzos!!". Los que íbamos detrás sólo pudimos ver dos manchas marrones que huían entre los árboles. Aunque la cuesta era suave se acaba haciendo larga, así que con frecuencia parábamos para reposar un poco y reponer fuerzas. Llegamos a Villapodame, donde buscamos una fuente que resultó tener muy poca agua. Seguimos camino hasta Formigones donde ya encontramos una fuente con más agua. Y también con muchas avispas... Al salir del pueblo encontramos un sitio a la sombra perfecto para comer.
Después de un buen rato de descanso y relax retomamos el camino. A partir de este momento todo es cuesta abajo. Es el momento más divertido y emocionante de la excursión. Después de una mañana en la que todo era cuesta arriba, ahora toca descender. Kilómetros de descensos a toda caña por caminos de tierra. Derrapajes y frenadas. De vez en cuando paramos para hacer fotos y comentar la jugada. Así llegamos enseguida a nuestro punto de partida. ¡Qué corto se nos ha hecho el regreso!
Después de dejar las bicis en la furgoneta y refrescarnos nos acercamos hasta la Torre de Ordás. Se trata de un torreón del siglo XIV de 20 metros de altura que domina el valle del río Luna. Se puede entrar en ella y subir por una escalera muy empinada. Una visita interesante y un paisaje pintoresco.
Antes de regresar a León queríamos darnos un baño. Después de buscar por varios sitios y no encontrar nada adecuado, decidimos acercarnos hasta Cimanes del Tejar. Allí hay una estupenda piscina fluvial donde suele haber muchas familias. Un lugar ideal para una tarde de verano. Un baño tranquilo para refrescarnos y regresamos a casa. Una excursión tranquila y divertida. El próximo sábado nos toca excursión de montaña.
No es raro que los hijos experimenten pesadillas o tengan miedo durante el sueño en algunos momentos de su desarrollo. Se ofrecen algunas pautas sobre cómo actuar en esos momentos de angustia, tanto para los padres como para el niño o la niña.
Nuestra mente sigue trabajando durante el sueño: organizamos informaciones, asimilamos imágenes, recuerdos y pensamientos. Los niños con problemas de sueño pueden tener hábitos irregulares o ansiedad al irse a la cama o al quedarse dormidos. En las primeras etapas del desarrollo infantil, la hora de acostarse es la hora de la separación. En este momento es cuando empiezan a surgir las dificultades.
Algunos conceptos
Las pesadillas y los terrores nocturnos son dos aspectos diferentes. Los terrores nocturnos no son sueños que produzcan miedo, las pesadillas sí. Se piensa que los terrores nocturnos reflejan etapas inmaduras del sueño en las que el niño tiene dificultad para pasar del sueño profundo al superficial.
El niño tal vez no recuerda los terrores nocturnos, pero son muy preocupantes para los padres. Muchos niños sollozan o gritan o corren por la casa con los ojos abiertos, pero no ven y no oyen las palabras de sus padres.
Los terrores nocturnos
Afectan a un 3% de los niños, especialmente entre los 4 y los 12 años y desaparecen en la adolescencia. Suelen surgir en las primeras horas de la noche. El niño está agitado, llora, grita y se muestra angustiado. En los terrores nocturnos el niño no recordará nada, por tanto no se le debe interrogar esperando que nos cuente lo sucedido. Los terrores se pueden desencadenar por la fiebre, la falta de sueño o algún medicamento.
Las principales pautas a seguir son las siguientes:
- Espere a que cese y esté calmado.
- Tranquilice a su hijo o a su hija. Abrace al niño, cálmele y pásele una toalla por la cara.
- Ayude al niño a desarrollar un patrón regular de sueño.
- Consulte a un profesional de la medicina si son muy repetitivos y frecuentes.
Las pesadillas
Suelen empezar a los dos años y son muy comunes entre los tres y los seis años. Se desconoce la causa, pero parece estar relacionada con el estrés y la ansiedad.
Las pesadillas se dan durante el sueño ligero. Su frecuencia es desigual. Hay niños que las tienen muy seguidas, otros menos y otros ni siquiera las tienen. No debemos preocuparnos y nos pueden ayudar estas sugerencias:
- Procurar que los niños no vean películas violentas en la televisión antes de acostarse.
- Como las pesadillas no se pueden evitar y no se pueden prevenir, los padres cuando oigan llorar a sus hijos deben acudir enseguida para ver qué les ocurre y para tranquilizarles.
- Ayudar al niño para que se sienta protegido. Hablarle con voz suave y decirle que estaremos con él hasta que él quiera, pero que no pasa nada y que intente volver a dormirse.
- Charlar con los niños sobre las pesadillas y ayudarles a buscar un final feliz para cada sueño.
Ayer estuvimos recorriendo el cañón del Górgora, una excursión sólo apta para auténticos aventureros. A eso de las doce llegamos a Montealegre Jorge, Miki y Samuel con Pablo y Charly. Iniciamos el recorrido por un camino que no llevó hasta lo más profundo de un arroyo entre árboles y helechos. Aquí empezaba la dificultad de encontrar el camino. Quince días antes habían estado por aquí Emilio y Charly y dieron muchos rodeos para encontrar, casi de casualidad, el recorrido correcto. Esta vez, con la experiencia pasada logramos encontrar el camino más sencillo, no sin ciertas dificultades. Desde aquí el recorrido está póbremente señalizado y es muy fácil perderse. En cualquier caso, después de algunas dudas llegamos a una peña que domina el valle por el que discurre el primer arroyo.
Desde lo alto de la peña.
Desde aquí el camino ya es conocido. Primero llegamos a "la cueva de los fugaos", que son los restos de una mina romana. Después de visitarla seguimos nuestro camino hacia la garganta del Górgora. Enseguida encontramos la primera cuerda que ayuda a bajar una fuerte pendiente y poco después llegamos ya al arroyo. Es un lugar precioso con una cascada, abundante vegetación y helechos. Allí nos refrescamos un poco y comimos.
Tras un rato de descanso seguimos la marcha por un camino bien marcado entre espesa vegetación, rocas, musgos y el rumor del arroyo. De vez en cuando una cuerda bien sujeta nos facilita el descenso de una cuesta muy pendiente. Por el camino vemos un cartel que indica "salida de emergencia". Pronto entenderemos su significado. A partir de un punto el arroyo ha escavado una profunda garganta en la roca y el camino prosigue por lo más elevado de la garganta. Ahora encontramos más cuerdas y escaleras de cuerda para bajar y subir pequeñas paredes en la roca.
De pronto nos encontramos con una cuerda horizontal para pasar un extraplomo. Pasa Pablo sin problemas, pero cuando le toca a los chicos se asustan, no saben cómo pasar. Después de las explicaciones de los mayores Samuel consigue pasar sin problemas. Miki y Jorge consiguen por fin superar la dificultad. A partir de ahora todo será más fácil. El camino sigue entre un desfiladero impresionante. Al descender una escalera de cuerda nos encontramos en medio del arroyo. El camino sigue por el mismo arroyo.
Saltando de piedra en piedra conseguimos llegar hasta el pozo de la Górgora sin apenas mojarnos. Ya estamos prácticamente en la salida. El último tramo del camino ha sido estupendo porque ha discurrido en la sombra al frescor del arroyo. Ahora tendremos que salir de nuevo al calor del sol. Así que aprovechamos para descansar un ratico al lado de la poza. Pablo, Miki y Jorge incluso se animan a meterse en el agua, realmente fría, del arroyo.
Para salir hay que superar una pendiente muy fuerte ayudados de cuerdas y escaleras. Por turnos vamos saliendo. Poco después llegamos a un sitio de descanso donde empieza de nuevo un camino ancho y carretero. Paramos a merendar, recuperar fuerzas y comentamos las emociones de la excursión. Retomamos el camino y llegamos hasta nuestra furgoneta en veinte minutos. Mientras recogemos a los chicos todavía les quedan ganas de dar unas patadas al balón. Esta es una de esas excursiones que hacen afición, pero sólo recomendable para chicos un poco mayores. El próximo sábado la excursión será en bici de montaña por los alrededores de Santa María de Ordás. ¡No falles!
Ayer regresamos del vivac de este año. Después de dos aplazamientos por diversos motivos, por fin este fin de semana nos fuimos al vivac de todos los años. El sábado salimos en la furgoneta Fon, Jorge, Miki y Samuel, con Charly al frente de la expedición. Nuestro primer destino, como no, fueron las pozas de los Caseríos en la hoces de Valdeteja. Allí disfrutaron los chicos tirándose al río desde las rocas hasta la hora de comer.
Comimos en un lugar recóndito de las hoces, al lado del río, donde hay una fuente fresquita. Algunos consiguieron subirse a un fresno que teníamos a nuestro lado. A primera hora de la tarde nos acercamos hasta el pueblo de Tolibia de Abajo donde, después de caminar un rato, visitamos unas cuevas muy conocidas que tienen algunas formaciones de estalactitas preciosas. Antes de adentrarnos en el bosque los chicos quisieron repetir el baño en las pozas.
A eso de las seis de la tarde preparamos todas la impedimenta y emprendemos camino hacia el bosque. Media hora de camino y una subida fuerte nos lleva hasta nuestro destino. Un descanso para reponer fuerzas en la linde del bosque y rápidamente vamos a localizar la cabaña de palos del año anterior. Nos la encontramos caída: la "viga maestra", ya podrida, no ha soportado el paso de un año. Hay que deshacer totalmente la cabaña y construirla de nuevo. Localizamos una rama grande que soporte todo el peso y en una hora conseguimos hacer una cabaña mas grande y espaciosa. Este año Charly podrá dormir dentro de la cabaña.
Un rato de descanso. Entre los árboles, a lo lejos, parece que hay llamas. ¡Un incendio! Socorro... No. Es la puesta de sol que parece fuego vivo. Algunos no se lo creen. Piensan de verdad que hay un incendio. En unos minutos el sol se pone y disipa todas las dudas.
Cenamos en la linde del bosque. Algunas nubes oscuras siembran la duda, pero por el norte está despejado. Ya es de noche al acabar la cena cuando empieza a llover. Rápidamente buscamos algo con qué cubrirnos, algunos no traen nada para la lluvia. Enseguida nos dirigimos hacia la cabaña, donde habíamos dejado los sacos de dormir. ¡Es prioritario que no se mojen! Cuando llegamos ha dejado de llover. La luna proyecta una luz clara, como una linterna. Puede que no llueva más... Decidimos hacer una votación: nadie quiere arriesgarse a que vuelva la tormenta y nos pille en medio del bosque.
Ahora toca recoger a toda prisa, no dejar nada olvidado, llegar hasta la furgoneta en medio de la noche y buscar refugio en el campamento de Valdelugueros. El descenso cargados y en la oscuridad se hace complicado. No llueve, pero el calor y la humedad se hacen agobiantes. Bajamos la cuesta del bosque y llegamos al inicio del camino. Allí hay una caseta de pastores que nos podría proteger si lloviera de nuevo, pero el cielo tiene estrellas.
Después de un breve descanso decidimos seguir el camino. Nos queda media hora de marcha cargados por un recorrido con algo de barro y grandes pedruscos en la oscuridad. Al cabo de un rato empieza de nuevo a llover suavemente. Apretamos el paso. Cuando estamos ya cerca de la furgoneta se pone a llover con ganas. Toca correr para llegar menos mojados. Abrimos la furgoneta, dejamos las mochilas y entramos. Deja de llover...
Localizamos a Toñina en Lugueros para que nos deje las llaves de la casa. Allí nos ponemos ropa seca y repostamos un poco. Una charla animada, los chicos aprenden a jugar a los chinos y se lo pasan en grande. Nos costamos tarde, pero en literas y secos. Aquí la noche no tiene emoción.
El domingo nos levantamos tarde y, después de desayunar, por aclamación, regresamos a las pozas. Una hora de baño y saltos. Asistimos a la Santa Misa en Lugueros y vamos a comer al Puerto de Vegarada. Un rato de descanso, unas patadas al balón y... de nuevo a las pozas. ¡A estos chicos les gusta más el agua que los caramelos!
A media tarde regresamos a León. El vivac de este año nos ha sido el normal, no hemos dormido en el bosque. Pero emocionante sí que ha sido. Hasta que comience el curso tenemos planeadas excursiones cada sábado. El próximo día 28 iremos a la Garganta del Górgora. También parece emocionante.
Anciles es una asociación vinculada al Opus Dei en la que se imparten actividades y medios de formación para chicos, jóvenes y mayores. El blog es un suplemento a la web de Anciles en el que encontrarás noticias de las actividades más recientes. Además puedes poner comentarios a las noticias.