22 junio, 2016

Excursión a Montes Bodón

Después de una primavera muy lluviosa, en la que no hemos podido hacer las excursiones previstas por mal tiempo, por fin hemos podido completar una excursión de Jóvenes Montañeros. Las previsiones del tiempo no eran realmente muy favorables: había muchas posibilidades de llovizna. Entre compromisos y enfermedades solo se presentaron dos jóvenes montañeros: Marcelo y Alejandro. Les acompañamos Houston y Charly.

Al inicio del camino. Al fondo, entre las nubes, nuestro objetivo.
Poco antes de llegar al pueblo de Canseco paramos el coche al lado del inicio del camino. Efectivamente, nos recibió una ligera llovizna. ¡Mal empezamos! De todas formas vamos dispuestos a todo. Así que nos preparamos para lo peor e iniciamos el recorrido por un camino de tierra ancho. El paisaje está precioso: por todas partes vegetación muy verde, retamas con sus flores amarillas, pájaros que cantan y montañas adornadas con nubes.
Los primeros tramos del camino.
Al poco de caminar deja de llover. A medida que avanzamos en ocasiones aparece el sol entre las nubes. Esto va mejor. En poco tiempo llegamos a un precioso bosque de hayas. Un arroyo escaso nos acompaña. El paisaje es impresionante. Parece un bosque de hadas.
En el bosque de hayas al lado del arroyo.
El camino se hace ahora más pendiente. En algunos tramos nos apartamos del camino ancho, pero lleno de barro, para seguir por una senda más estrecha, pero seca.

Después de caminar aproximadamente una hora, salimos del bosque para adentrarnos en una pradera con hierba bastante alta y mojada. Seguimos ascendiendo hasta llegar a un collado sin nombre desde el que accederemos a la Sierra del Mediodía donde está la cumbre a la que queremos llegar.
Llegando al collado. Entre retamas y piornos en flor.
Después de una breve parada tomamos una fuerte pendiente hacia el sur para ascender la sierra. Nos lleva su tiempo la subida. Un pájaro cantarín nos acompaña en algunos tramos. Logramos hacerle un retrato. ¿Alguien lo reconoce?
El pájaro cantarín con algo en el pico.
En lo alto de la sierra sopla un viento más bien frío. Tenemos que abrigarnos un poco más. Hacia el este podemos distinguir claramente la silueta de perfil del pico Bodón de Lugueros, tan familiar para los que hemos estado en el campamento. Por la cresta de la sierra tenemos un camino que nos conduce hacia la cumbre de Montes Bodón. En ocasiones la senda es clara, en otros tramos hay que sortear rocas, bajar, volver a subir. Va pasando el tiempo, es casi la hora de comer. Suena la típica frase: ¿falta muchoooo....? Hay que seguir avanzando.
Avanzando por lo alto de la Sierra del Mediodía.
Finalmente a eso de las cuatro de la tarde llegamos a la cumbre de Montes Bodón. Según los mapas, tiene 1.847 metros de altura. Las vistas son preciosas: al oeste vemos Cármenes, con su collada más lejos. Al norte Canseco, con el pico Huevo entre las nubes. Hacia el este diversas cumbres nos llevarían hasta el pico Bodón. Al sur tenemos la collada de Valdeteja y más lejos la mole del Correcillas. ¡Mola!
En la cumbre de Montes Bodón. Al fondo Cármenes.
Buscamos una zona al sur protegida del viento y donde nos da el sol para comer tranquilos. Después de una comida tranquila no queda tiempo para la siesta. Tomamos el camino de vuelta por el mismo recorrido. Ahora la senda de vuelta está más clara y el descenso siempre es más rápido y cómodo.
Marce, Alex y Houston en la montaña.
La vuelta no tiene más aventura. Llegamos al collado bajamos al bosque, nos hacemos fotos, Seguimos el camino y cuando llegamos al coche son más de las seis de la tarde. El tiempo ha mejorado, sigue habiendo nubes, pero también grandes claros.
Alex y Marce en el bosque de hayas
Entre ida y vuelta hemos recorrido casi diez kilómetros y hemos salvado un desnivel de unos 650 metros. Y todos hemos resistido sin queja. 

Antes de regresar a casa paramos un momento en el bonito pueblo de Canseco. El agua de su fuente es de lo más recomendable después de un buen esfuerzo. Ahora llega el verano, tiempo de excursiones. ¡Atentos a la información!

Más fotos en flickr.

26 mayo, 2016

Romería familiar y más

Este pasado domingo estuvimos en Gradefes celebrando la romería familiar de mayo. Los actos comenzaron con la santa misa en el monasterio de Santa María de Gradefes. ¡Un lugar histórico realmente chulo!

A la entrada de Santa María de Gradefes
Después nos fuimos hasta el chalé para disfrutar de la comida. Un comando dirigido por Javier y Miguel ya estaba con todo preparado: casa abierta, mesas y ¡la barbacoa!
La barbacoa. El "coreano" es Miguel.
¡Nadie se quedó con hambre! ¡Ni siquiera el perro que merodeaba por allí! Cada familia aportó algo: tortilla, vino, empanada, ensalada, refrescos... La barbacoa trabajó hasta el final. Después los postres caseros, o menos caseros. Los chicos enseguida se fueron a jugar. Hasta que Houston empezó con la guitarra y, como el flautista de Hamelín, los reunió a todos a su alrededor.
Alrededor de Houston y su guitarra.
En la sobremesa salió lo mejor del repertorio de Houston. Risas y coros incluidos. También José María nos amenizó con algunas canciones.
Atendiendo a las canciones de diversas maneras.
Pasadas las cinco de la tarde regresamos al monasterio para rezar el rosario a la Virgen. Que para eso estamos en mayo y es el motivo principar de la celebración. Terminados los actos recogimos todo y regresamos a casa satisfechos.

Taller de cocina y Anciles Total

Esta misma semana hemos tenido en el Club dos actividades destacadas. El viernes tuvimos taller de cocina. Esta vez nos lanzamos a preparar chocolate, churros y napolitanas. Parece fácil, pero no lo es. Entre lo churros hubo de todo: duros, muy duros, elásticos, incluso algunos muy buenos. Un lote de napolitanas se nos quemó un poco en el horno. El chocolate quedó estupendo. Al final nos lo comimos todo, todo.
Preparando las napolitanas
El sábado nos tocaba Anciles Total: estudio y juegos. El plan consiste en estar en el Club desde las once de la mañana hasta media tarde. Vamos intercalando tiempos de estudio y de juegos. Comemos todos juntos en la sala de estudio. Dos consolas de juegos, una con pantalla gigante. Un plan divertido a la vez que permite aprovechar el tiempo en temporada de exámenes. Además bastante concurrido.

04 mayo, 2016

En Algadefe y Laguna de Negrillos

El pasado sábado nos acercamos hasta Algadefe, donde vive Juan Carlos, con las bicicletas para hacer una excursión por aquellas tierras. A mediodía llegó la primera expedición con Luis y Pelayo con Charly como piloto. Más tarde llegaría Houston con Jaime. Los dos tenían partido con el Atlético Reino de León que este día acaba la liga. En cuanto el primer grupo estuvo listo tomamos un camino agrícola hacia Laguna de Negrillos. Además nos acompañaba Soldado, el perro de Juan Carlos, que corría como un gamo.

El algunos tramos había buenos charcos.
El primer tramo del camino tiene pequeñas ondulaciones que suben y bajan continuamente. Son todas suaves, pero las subidas acaban cansando a algunos menos acostumbrados. Las bajadas son más divertidas. Ya en zona más llana encontramos los primeros charcos. La primavera ha traído lluvias copiosas y quedan estos vestigios. Al principio los bordeábamos, pero después alguno se aficionó a pasarlos con la bici. No hubo más problema que dejar las bicis llenas de barro.
Luis subido en el tractor. No hay problema: está parado.
A mitad del camino nos alcanzó el padre de Juan Carlos con su tractor. Nos saludó afectuosamente y siguió a su trabajo. Al poco regresó de nuevo y siguió para Algadefe. Para sorpresa de todos Soldado nos dejó plantados y siguió detrás del tractor hasta perderle de vista. Tuvimos que seguir camino sin él.

Llegamos a Laguna de Negrillos cerca ya de las tres de la tarde. A la entrada del pueblo paramos un momento en una pista de motocross. Estaba bastante estropeada por las lluvias. Seguimos hasta el pie del castillo y allí paramos a tomarnos los bocadillos.
Tomando el bocadillo al pie del castillo.

Al poco rato aparecieron Jaime y Houston que habían tomado un camino más directo. Realmente pedalearon fuerte. En cuanto acabamos de comer todos, pasamos a "asaltar" el castillo. De la fortaleza solo quedan en pie tres de las cuatro paredes y algunos torreones. Pero es una visita muy chula.

Se hacía hora de regresar. Antes de emprender la vuelta, estuvimos un rato en el circuito de motocross. El camino de regreso es recto y sencillo. Pero a medio camino Houston sufrió una avería. Tuvimos que seguir sin él con la idea de rescatarle en coche. Cuando ya estábamos en Algadefe para ir en su rescate nos llama diciendo que había encontrado la tuerca perdida y que había reparado la bici. En diez minutos estuvo con nosotros.
Pelayo y Luis en la granja.

Ya en Algadefe, limpiamos un poco las bicis del abundante barro. La madre de Juan Carlos nos invitó a una merienda a base de yogur y bizcocho caseros. ¡Buenísimo! A continuación fuimos hasta la granja de los padres de Juan Carlos. Un montón de vacas todas juntas. Jaime estuvo un rato ayudando en la limpieza. ¡Y disfrutando! Pelayo y Luis prefirieron estar con los terneros. Una visita muy interesante, pero hubo que regresar a casa. ¡Volveremos!

En flickr tienes unas cuantas fotos del día.

28 abril, 2016

Trekking Familiar lago Truchillas

El mes de abril ha resultado muy complicado desde el punto de vista metereológico. Un mes de lluvias muy abundantes, más de lo habitual. Por este motivo el Trekking Familiar se ha retrasado en dos ocasiones hasta coincidir con el último domingo del mes. Nuestro objetivo ha sido ambicioso: el lago Truchillas. Situado en La Cabrera, ya muy cerca del límite con la provincia de Zamora, es una excursión de distancia moderada, poco más de cinco kilómetros, pero un desnivel importante: 550 metros de subida.

Iniciando el camino con buen sol
Como salimos de León a la hora habitual, nos pusimos a caminar pasado ya el mediodía. El camino se inicia por una senda ancha y sencilla en un día soleado y agradable. Somos más de 25 excursionistas, incluidas dos niñas realmente pequeñas. En algún momento cruzamos el arroyo que baja del lago y que nos acompaña por todo el recorrido.
Desde Algadefe a punto de cruzar el arroyo
A partir de la mitad del recorrido el camino se estrecha y la pendiente se hace más fuerte. Ahora cuesta un poco más caminar. El cielo se va cubriendo de nubes poco a poco.
Ya cerca del lago el camino se hace más dificultoso.
Ya cerca del lago tenemos que pasar por una zona de turberas completamente encharcada. Algunos van bien equipado con botas de agua. Los demás tenemos que ir sorteando el agua y el barro. El último tramo de la ascensión se hace cansado. A algunos de los más chicos hay que animarles a continuar. El cansancio se hace notar.
Todos los excursionistas ante el lago Truchillas.
Finalmente todos llegamos al lago. Se trata de un circo glaciar con paredes altas por el oeste y una salida natural hacia el valle. Por una de las paredes cae una bonita cascada hacia el lago. El cielo está ahora cubierto de nubes. A pesar de situarnos en un lugar protegido del viento, hace algo de frío. Son más de las tres de la tarde.

Es hora de comer. Tras la comida los chicos con Houston deciden recorrer el perímetro del lago. Otros se dedican a jugar entre las turberas y el agua. Los mayores reposan. Por momentos sale el sol y se está mucho mejor.
Fátima a la orilla del lago
Hay que regresar, que se va haciendo tarde y hay mucha carretera por delante. El descenso es más rápido y mucho más cómodo.
Hay que cruzar el arroyo para iniciar el descenso.
En la bajada solo hacemos una parada para descansar un poco y tomar algo.
Iniciando el descenso.
Ya cerca de los coches nos cae una lluvia ligera que nos asusta un poco, pero enseguida para y podemos llegar a los coches sin más novedades.
Ya hemos terminado la excursión. En lo alto de los montes hay bastante nieve.
En Flickr tienes una selección de las mejores fotos.

24 marzo, 2016

Trekking Familiar en el puerto de Aralla

El pasado domingo nos fuimos con las familias hasta lo alto del puerto de Aralla, más allá de Geras, para hacer una breve excursión a la nieve. La previsión del tiempo no era muy favorable, pero nos animamos a intentarlo sabiendo que tampoco haría muy mal tiempo. En lo alto del puerto nos juntamos la familia Fanjul con algunos amigos, Juan Carlos con su madre y sus hermanas y algunos mayores de Anciles.

La expedición iniciando el camino.
Iniciamos el camino por una pala de nieve al lado de la carretera. José María y Javier van abriendo camino con las raquetas. Estamos casi en primavera y la nieve está relativamente blanda. La primera subida se hace dura. Pronto llegamos a un camino donde hay tramos de camino libre de nieve y esto facilita el avance.
El día está nublado, pero el paisaje es precioso.
Cada poco tenemos que parar para recuperar fuerzas. Algunos no van bien equipados para la nieve, y eso se nota. Poco a poco vamos avanzando por el camino entre tramos de nieve y tramos de tierra. El camino no es fácil. Algunos de los chicos pequeños aprovechan cualquier ocasión para deslizarse por la nieve con el trineo... o sin él.
Juan Carlos se desliza por la nieve mientras sus hermanas esperan en el trineo.
El esfuerzo por avanzar entre la nieve abre el apetito. En algunas paradas aprovechamos para ir picando algo. Pero nuestra meta es llegar más lejos.
Los jóvenes, que no niños, en una parada
Por fin encontramos una zona verde relativamente amplia y sin nieve. A pesar de ser pronto, hacemos allí parada completa para comer. Unos plásticos amplios nos aíslan del suelo. Rápidamente salen los bocadillos, empanadas y todo tipo de material fungible. Los pequeños enseguida aprovechan para probar a su gusto el trineo por las pendientes más empinadas.
El momento de reponer fuerzas
Los pequeños jugando en la nieve
Al terminar la comida empezó la construcción del iglú. Se supone que la experiencia y la disponibilidad de tiempo permitirían acabarlo. Pero no es tan fácil...
Construyendo el iglú
La mojadura y la inactividad hizo que un grupo numeroso decidiera que convenía regresar pronto mejor que terminar con un resfriado morrocotudo. Mientras algunos de los mayores se quedaron dedicados al ruinoso negocio de la construcción, un buen grupo de gente emprendió el regreso. Cuesta abajo es más fácil avanzar. Pero nos llevó su tiempo llegar hasta el puerto. Una vez allí entremos en el mesón, nos cambiamos y nos tomamos algo caliente.

Mientras, los constructores seguían con su labor. Por la tarde el tiempo empeora y el cielo, que en algún momento dejó ver el sol, se oscurece. Finalmente empieza a nevar. No consiguieron cerrar la cubierta del iglú, pero disfrutaron un montón.
Así terminó el iglú.
 Ya estaba nevando cuando, finalmente, vimos a los rezagados llegar al puerto. Creo que el próximo iglú tendrá que esperar al siguiente invierno.

Más fotos en flickr.

21 febrero, 2016

Trekking Familiar Abelgas

En el mes de febrero nos fuimos hasta Abelgas con las familias del Trekking de Anciles. Abelgas es un pueblo situado en la zona de Luna, al final de una carretera estrecha y rodeado de montañas. Eta semana había nevado y, en consecuencia, teníamos un paisaje totalmente blanco con una capa de unos 25 centímetros de nieve.

Iniciando la marcha desde Abelgas
A pesar de la nieve el día resultó soleado y nos juntamos un buen grupo de excursionistas. La mayor parte del recorrido transcurre al sol y la temperatura es incluso agradable. El recorrido que hacemos sube el valle por el que discurre el Arroyo Valverde. Es un camino ancho y sencillo con poca pendiente. A pesar de la nieve se puede caminar sin dificultad. Aunque lo cierto es que pisar nieve supone un esfuerzo adicional.
Macarena caminando sola.
Quiero hacer una mención especial a Macarena, que son sus cinco años hizo todo el recorrido al lado de su madre sin quejarse en ningún momento. ¡Aquí hay una gran deportista!

Durante el recorrido los más pequeños se tiraban bolas de nieve de vez en cuando. Las breves paradas resultaron las ocasiones más propicias para las batallas.
Cruzando el arroyo Valverde.
Cuando llegó la hora de comer, paramos en una zona donde había piedras y algo de hierba que sobresalían entre la nieve. Durante la comida compartimos diversos preparados de cada familia. ¡Compartir une mucho! Al final de la comida los más jóvenes aprovecharon para hacer buen uso del trineo. Otros se dedicaron a hacer un muñeco de nieve.
La foto más espectacular: Pelayo en un descenso vertiginoso.
De estas actividades salieron algunas fotos realmente buenas.
Luis también disfrutó de la nieve de lo lindo.
Muñeco de nieve
Los más tranquilos se dedicaron a construir un muñeco de nieve.
Al cabo de un rato el sol se ocultó entre las montañas. Rápidamente bajó la temperatura ambiente y esta fue la señal para emprender el regreso. La vuelta es más bien cuesta abajo y, por tanto, más rápida que la ida.
Macarena llega al pueblo en trineo.
Los más rápidos tuvieron tiempo de tomarse un café en Abelgas. Resultó finalmente una excursión divertida y agradable. Tienes una selección de fotos en flickr.

10 febrero, 2016

Fin de semana en Valdelugueros

Teníamos pensado aprovechar las fiestas de carnaval para irnos con Peñavera a la sierra de Madrid. Finalmente este plan no ha salido, así que hemos buscado una alternativa más cercana y breve: un fin de semana en el campamento de Valdelugueros. Así que el sábado a las cinco de la tarde nos reunimos en Anciles Juan Carlos, Pelayo y Alejandro con Houston y Charly como mayores.

Al llegar al campamento nos encontramos una tarde muy poco agradable con lluvia, viento y frío. Enseguida encendimos la calefacción, colocamos nuestras cosas y nos dispusimos a jugar una partida de Risk en la casa. La emoción fue intensa: a un lado de la mesa Pelayo y Juan Carlos, al otro lado Alejandro y Houston.

Alejandro y Houston a la izquierda, Pelayo y Juan Carlos a la derecha. El Risk en medio.
Acabada la partida pasamos a la cena. Después de cenar y recoger todo, rezamos el rosario para pasar a una impresionante partida de Monopoly. La partida se alargó hasta altas horas de la madrugada. Es más, hubo que dejarla sin acabar, porque ya no eran horas...

El domingo amaneció un día soleado y bonito. Una capa muy fina de nieve sobre la hierba del campamento y espolvoreada sobre las montañas cercanas, ofrecían un espectáculo poco habitual en León. Después de un suculento desayuno subimos al coche y nos acercamos a Villaverde de la Cuerna.
En Villaverde de la Cuerna con un perrito del pueblo. Al regreso de la excursión no queda nieve en el pueblo.
Desde Villaverde sale un camino que asciende paralelo al arroyo de Fargas. Durante todo el camino tenemos una fina capa de nieve, de unos dos centímetros, que divierte mucho a los chicos. Enseguida nos ponemos a hacer bolas de nieve, primero para tirarlas, después para hacer un muñeco de nieve. Juan Carlos y Pelayo hacen las bolas más grandes.
Juan Carlos, Alejandro, Pelayo y Houston
Acabamos construyendo un muñeco de nieve de lo más apañado. Su trabajo nos llevó. El siguiente juego consistió en construir grandes bolas de nieve y lanzarlas cuesta abajo hasta el arroyo. Siempre se deshacían antes de llegar a su meta.
Con el muñeco de nieve.
Al final de la mañana el sol iba dando paso a algunas nubes. Los chicos querían regresar a casa para otra partida de Monopoly. Regresamos para iniciar otra partida antes de comer. La emoción crecía por momentos. Hubo que interrumpir el juego a la hora de comer. Después seguiríamos.
En mitad de una emocionante partida.
Tras terminar la comida volvimos al juego. Algunos no tuvimos muchas oportunidades, otros en cambio se hacían con las mejores calles y con muchos millones. Pero, antes de tener un claro ganador, hubo que dejar el juego. Se hacía tarde, había que recoger todo, dejar la casa en condiciones y llegar a León. ¡Tendremos que organizar más juegos de mesa en el Club!

Una vez instalados en el coche y con la casa en orden y cerrada emprendimos el regreso. Como era domingo y teníamos pendiente asistir a misa, nos acercamos a La Virgen del Camino y de paso visitamos a la Patrona. La convivencia fue muy breve pero realmente sustanciosa. Más fotos en flickr.

02 febrero, 2016

Jóvenes Montañeros en el pico Relance

El pasado sábado hicimos la excursión de enero de los Jóvenes Montañeros de Anciles. Nuestro destino fue Vozmediano, un pueblo situado en el fondo de un valle entre Boñar y Sabero. Por diversos motivos justificados (estudio, partidos) fallaron varios de los habituales y finalmente solo participamos dos chicos, Pelayo y Luis y dos mayores, Charly y José María.

Al inicio del camino: Pelayo, Charly y Luis.
Dado que estamos en enero, hemos buscado una cumbre sencilla, el pico Relance, de 1.717 metros de altura. El camino se inicia saliendo del pueblo hacia el norte adentrándose en el valle. Enseguida giramos a la izquierda y tomamos un camino forestal que sube sin demasiada pendiente por las laderas de estas montañas. Al salir de León encontramos niebla, pero aquí hay buena visión de los alrededores. Ascendemos entre un bosque de robles y pinos.

Después de aproximadamente una hora de ascensión llegamos a un camino que recorre la parte alta de la ladera con muy poca pendiente. Desde aquí las vistas del valle y de las montañas cercanas son estupendas. Ahora es cuestión de seguir caminando casi sin esfuerzo hasta llegar a nuestro objetivo.
José María, Pelayo y Luis en la parte alta del camino.
Nos llevó casi otra hora llegar hasta la rampa final que lleva a la cumbre. Estamos en el borde de la zona de reserva del bosque de Pardomino, uno de los bosques protegidos de la provincia.
Llegamos al borde del Bosque de Pardomino
Diez minutos más de ascensión un poco más fuerte y ¡ya estamos en la cumbre! Las vistas son magníficas: al norte tenemos el bosque de Pardomino, el pantano de Vegamián, el Mampodre y San Isidro; por cierto, sin nieve. Al este vemos Peñacorada. A lo lejos Picos de Europa y otras montañas más o menos conocidas.
Este es el panorama que vemos desde la cumbre de Relance hacia el norte.
Ya en la cumbre nos abrigamos un poco más y paramos a comer. Sopla un ligero viento fresco en la cumbre. Al cabo de un rato nos quedamos realmente fríos. Buscamos un lugar menos expuesto para acabar de comer y, una vez alimentados emprendemos el regreso.
Luis, José María y Pelayo en la cumbre del pico Relance.

En cuanto empezamos a caminar entramos en calor. La ruta de vuelta es la misma que la ascensión. Pero al ser cuesta abajo vamos mucho más rápido. Ya cerca del coche podemos escuchar por la radio los comentarios sobre el partido del día: Barcelona - Atlético de Madrid. El partido está animado. Llegamos al coche sobre las cuatro y media de la tarde. Los chicos encantados: tendrán tiempo de jugar en casa.

Más fotos de la excursión en flickr.